Triunfo por 4-3 ante MRB FS Móstoles remontando hasta en dos ocasiones un resultado adverso
Qué manera de lograr la primera victoria en liga. Qué manera de competir, de sufrir, de pelear incluso cuando vienen mal dadas. La primera victoria de Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles en liga es de muchos quilates. El cuadro pinatarense suma de tres por primera vez en este curso al vencer por 4-3 a MRB FS Móstoles, con hasta dos remontadas incluidas en el choque.
El encuentro empezaba con los locales muy intensos y metidos en campo rival, asfixiando en el juego al cuadro mostoleño y llevando el peligro a la portería rival. No obstante, la crueldad se iba a cebar de nuevo con el equipo de Dani Martínez. Tras muchos intentos errados, llegaba el 0-1 en una de las primeras oportunidades del conjunto visitante. Charly adelantaba a MRB FS Móstoles a los seis minutos de partido, asestando un golpe que dejó tocado durante unos minutos a los marmenorenses.
Tras rehacerse, llegó la respuesta, pero no con un gol, sino con dos. El cuadro pinatarense le daba la vuelta al marcador en apenas un minuto. Primero el capitán, Saura Jr., colocaba el empate con un buen disparo en un saque de falta, mientras que poco después era Chus Blázquez el que transformaba un doble-penalti para subir el 2-1 al marcador. Poco le duró la alegría al cuadro de San Pedro del Pinatar, ya que antes del descanso los mostoleños volvían a colocar las tablas.
Un complicado inicio de segunda mitad, en el que MRB FS Móstoles se hizo con el dominio del juego, acababa suponiendo el 2-3, obra de Kaiser cerca del ecuador del segundo acto. Ese tanto en contra desató el séptimo de caballería en los locales, que sacaron la mejor versión para lanzarse en tromba y volcar el partido hacia el área mostoleña. Tras perdonar en varias ocasiones, con larguero de Juanfran Botía incluido, llegaba el momento de desatar la locura en el Príncipe de Asturias con otros dos goles en apenas un minuto.
Saura Jr. clavaba otra falta para colocar el 3-3 en el electrónico y Josema fue el autor del 4-3 que provocaba el delirio de una afición entregada con su equipo. La fuerza de un equipo unido, sólido y rocoso en defensa, sumado al gran apoyo desde la grada hicieron que se resistieran las intentonas visitantes con portero-jugador en los últimos compases y que los tres puntos, esta vez sí, se quedaran en San Pedro del Pinatar.
El primer triunfo llega de la manera a la que tiene acostumbrado el equipo, abonándose a la épica, a tirar de casta y orgullo cuando las cosas se ponen difíciles y a mostrar el peso de la fuerza de un Príncipe de Asturias en ebullición. Ahora, casi sin tiempo para celebrar, toca poner el foco en la salida a Ibiza del próximo martes, en unas semanas muy exigentes para los pupilos de Dani Martínez. Serán siete partidos en apenas 21 días. De esos siete, el primero ya está en el bolsillo y esta familia quiere más, va a ir a por mucho más.
