Los de San Pedro del Pinatar suman por sexto partido consecutivo, pero ven cómo la victoria se esfuma en los últimos compases de partido

Se suma, pero no se sacia el hambre de victoria con el que se llegaba a Tafalla. Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles se tiene que conformar con un punto en su visita a a Vulcanizados Ruiz Tafa FS. El 2-2 final deja un reparto de puntos que deja un sabor algo amargo en los pinatarenses tras haberse adelantado hasta en dos ocasiones y ser los claros dominadores durante la mayor parte del encuentro. Pico y pala para tratar de abrir el cerrojo del rival atrás, pero sin ser suficiente para sumar un nuevo triunfo. No obstante, los marmenorenses suman su sexto partido consecutivo sin perder y se mantienen afianzados en la zona alta de la clasificación.

Ya desde el arranque se podía apreciar una clara declaración de intenciones de lo que iba a ser buena parte del devenir del choque: el conjunto de San Pedro del Pinatar dominando y los locales aguantando. El partido estaba totalmente volcado hacia portería rival, con el equipo de Dani Martínez siendo el dueño y señor del balón y buscando por tierra, mar y aire el primer gol. Las diabluras de Nano por banda derecha y los intentos de los hermanos Saura o Espín -que se topó con el palo- no terminaban de acabar en buen puerto. El cuadro navarro estaba muy bien plantado atrás, dejando mínimas opciones de que los marmenorenses encontraran el hueco con el que pillar a contrapié a la zaga de Tafalla.

Una y otra vez se intentaba y una y otra vez era como estrellarse contra un muro, que se consiguió romper a falta de seis minutos para el descanso. Jorge Espín remató a puerta vacía una espectacular triangulación en la que Nano le había el gol a placer con un gran pase de la muerte. El 0-1 tan buscado y peleado por fin llegaba y permitía mandar el partido al descanso con ventaja para la escuadra visitante.

Casi sin tiempo para tomar asiento tras la reanudación del choque llegaba el empate. Unai, con un zapatazo a la salida de un córner, colocaba el 1-1 en el marcador. Este duro revés en contra no tambaleó a los de San Pedro del Pinatar, que rápidamente se repusieron y fueron en busca de volver a construir, paso a paso, la ventaja en el electrónico. El control del balón volvía a ser monopolizado por parte de los pupilos de Dani Martínez, hasta que el rumbo del partido cambió pasado el ecuador de la segunda mitad. El detonante de este giro de guión se dio cuando los locales salieron con portero-jugador a nueve minutos del final. No era un juego de cinco para buscar a la desesperada goles, sino para adueñarse de la posesión, coger el timón del partido y dejar que el tiempo corriera a base de bajar las revoluciones del juego.

El plan de los de Tafalla salía a las mil maravillas, hasta que se equivocaron. Durante cinco minutos cumplieron a la perfección con el mandato, pero un pequeño error y Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles castiga. Una pérdida de balón desencadenaba un contraataque resuelto a las mil maravillas por parte de Josema, que clavó en la escuadra un latigazo con pierna zurda. Ahora sí que le tocaba al conjunto local sacar portero-jugador para darle ritmo a las posesiones y buscar que pasaran cosas. Lo iban a conseguir, pero, curiosamente, no con juego de cinco, sino aprovechando un fallo en la salida de balón por parte de los pinatarenses. La recuperación rápida acabó con un zapatazo que, en primera instancia, pudo sacar Diego Torres, pero que ya no pudo detener al rechace. Natxo estaba muy atento para cazar el balón muerto en el área tras el disparo de Mario y anotar el 2-2 a poco más de un minuto para la conclusión del choque.

Los últimos intentos pinatarenses no tuvieron éxito y la bocina decretaba el 2-2 que dejaba un reparto de puntos. El hecho de que este empate no deje un buen sabor de boca en las filas marmenorenses muestra la ambición de un equipo que, por muy buenas rachas que acumule, siempre quiere más. La semana que viene, en casa, nueva oportunidad para empezar a construir otra dinámica voraz de victorias. El camino sigue siendo muy prometedor y un pequeño frenazo no hará perder el ritmo.

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