Los pinatarenses buscan seguir convirtiendo el Príncipe de Asturias en un feudo del que nadie logre sacar puntos
La liga vuelve a casa en el arranque del último mes de competición del 2025. El Príncipe de Asturias acogerá dos de los tres encuentros con los que Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles cerrará el año natural. La primera cita será este sábado, a partir de las 13:00h, ante Levante UD FS, con el objetivo de meterse de nuevo en el camino del triunfo tras el empate cosechado ante Vulcanizados Ruiz Tafa FS. El feudo pinatarense debe seguir convirtiéndose en un fortín del que, hasta el momento, sólo se han escapado tres puntos. El resto de partidos en casa los cuenta por victorias el conjunto marmenorense, consciente de que hacerse fuerte en casa es fundamental para todo equipo que pelea por cotas altas.
Salir victoriosos de esta nueva batalla no será ni mucho menos sencillo. El cuadro granota quiere distanciarse y dejar atrás los puestos de descenso con un triunfo que le permitiría coger acomodo en la zona media de la tabla clasificatoria. Tras un inicio algo titubeante, el conjunto levantinista ha levantado el vuelo en las últimas semanas gracias a que ha conseguido puntuar en cuatro de los últimos cinco partidos. Además, a domicilio es un rival más peligroso todavía, puesto que dos de los tres triunfos que han sumado hasta la fecha han sido lejos de Paterna, donde han doblegado a Sala 5 Martorell y a Avanza Jaén Paraíso Interior FS.
El cuadro pinatarense tratará de imponer su ley como local, condición con la que ha sumado doce de los quince puntos en juego. Tan sólo el actual líder, Wanapix Zaragoza, logró llevarse el triunfo de tierras marmenorenses. El resto de rivales han sucumbido ante un equipo cuya clara progresión ascendente no se quiere ver frustrada por un pequeño tropiezo en Tafalla. La ambición de los de Dani Martínez sigue intacta, con la primera posición a tiro de un partido.
Unión y confianza volverán a ser factores importantísimos para sacar adelante un nuevo encuentro ante la parroquia pinatrarense, que ya ha visto ganar de múltiples maneras a su equipo en lo que llevamos de temporada. Buen juego, épica y algo de sufrimiento son los ingredientes que hacen de cada choque en el Príncipe de Asturias una maravillosa montaña rusa de emociones que suele acabar con final feliz. La intención es que vuelva a acabar con final feliz una vez más, que sea la quinta seguida en un feudo inexpugnable para la mayoría de los mortales. El templo quiere seguir de fiesta, quiere que la marcha no pare. El templo tiene ganas de que el año se vaya cerrando con más momentos inolvidables.
