Derrota por 3-5 ante Levante UD FS marcada por la falta de efectividad y por un último minuto fatídico
Difícil caer de una forma más cruel de la que ha caído hoy Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles. El cuadro pinatarense lo ha buscado por todos los medios, las ha tenido de todos los colores, pero la fortuna no ha querido hoy que los pinatarenses se llevasen la victoria. Ir por detrás, empatar, remontar, volver a empatar y gozar de un penalti y múltiples ocasiones con igualdad en el marcador no ha sido suficiente para sumar los tres puntos.
El encuentro empezaba con un duro revés en contra a las primeras de cambio. En el primer minuto de juego, Pablo Rochina adelantaba a los granotas. Era el primero de su particular exhibición en el partido, después vendrían más picotazos por parte suya. A pesar de ese 0-1 en contra, rápidamente se repuso el equipo de Dani Martínez y ya al descanso se marchó con ventaja en el marcador. Los goles de Cobarro y de Chus servían para darle la vuelta al marcador y soñar con otra jornada de épica en el templo, pero esta vez no, las cosas no iban a ser de ensueño.
El inicio de la segunda parte volvía a poner en escena a Pablo Rochina como verdugo de los pinatarenses en el día de hoy. El ’10’ granota anotaba el 2-2 a los dos minutos de la reanudación, lo que hizo que los pinatarenses se volcaran en busca de recuperar la ventaja. En el asedio a portería rival emergía el segundo de los villanos en la jornada de hoy: Nacho Serra. El cancerbero visitante se iba creciendo con el paso de los minutos, a base de paradones para evitar el tanto local. Juanfran Botía por partida doble, Cobarro, Nano… Ninguno era capaz de romper la muralla visitante.
La efectividad seguía marcando el partido y el conjunto levantinista volvía a asestar un duro revés al mentón de los locales. Rochina volvía a marcar y subía el 2-3 al marcador. Rápidamente reaccionó el conjunto marmenorense por medio de Jorge Espín, quien marcaba el 3-3 a cuatro minutos del final.
Nacho Serra todavía tenía mucho que decir para seguir desesperando al conjunto marmenorense, que no veía manera de hacer el cuarto. Dobles paradones, estiradas en los zapatazos de Alberto Saura o, incluso, cuando él no llegaba, aparecía alguna pierna salvadora en la zaga visitante. Tanto iba el cántaro a la fuente que parecía imposible que no se rompiera. Era prácticamente imposible generar más ocasiones.
A un minuto del final se presentaba la oportunidad perfecta para haber hecho el 4-3. Penalti por mano de Pedro Toro y Saura Jr preparado para sacar su cañón. Lo hizo, pero Nacho Serra volvía a negar el gol a los de San Pedro del Pinatar. Para colmo de males, Levante UD FS iba a declinar la balanza a su favor en el minuto escaso que quedaba. Pablo Rochina, otra vez y ya eran cuatro, colocaba el 3-4 a cuarenta segundos del final, y ya en los últimos compases llegaba el 3-5, obra de Pedro Toro con una falta directa que perforaba la portería defendida por Sanabria.
La incredulidad y la resignación se adueñaba de la familia pinatarense con el final del partido al ver todo lo que se había generado y no aprovechado. En cambio, la efectividad granota en las áreas se hizo de valer para acabar llevándose los tres puntos del Príncipe de Asturias. Increíble, casi inexplicable, pero cierto. Esta vez no hubo épica y sí mucha, pero mucha, crueldad.
