Los pinatarenses no logran aprovechar la ventaja de 0-2 al descanso y acaban cayendo tras una remontada culé en el segundo tiempo
Nuevo día de crueldad. Todo lo remado en la primera parte se desvaneció entre las manos en el segundo tiempo. Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles cae por 3-2 en su visita al Barça Atlètic, lo que supone la segunda derrota consecutiva en liga. La ventaja de 0-2 al descanso no fue suficiente para acabar sumando de tres, con una remontada del filial blaugrana en los segundos veinte minutos que supone un duro revés para el equipo marmenorense.
El encuentro empezaba con dominio por parte de los visitantes. Sin volverse locos, sin tener un partido de ida y vuelta. Un control sosegado y que permitía ir creciendo en el choque a los de Dani Martínez. Con el paso de los minutos se ganaba confianza y se volcaba la pista hacia el lado de los culés. Un enchufado Alberto Saura empezaba a generar estragos en la defensa local, pero el tanto no llegaba. El unionense las tuvo en varias ocasiones, pero la fortuna no estuvo de su lado. El que sí gozó de día de gracia fue su hermano, Saura Jr., quién veía puerta por partida doble para poner un 0-2 en el marcador en apenas ocho minutos. El primero llegó en el ecuador de la primera mitad y el segundo a dos minutos de la finalización del primer acto.
El 0-2 al entretiempo suponía un importante subidón, a la vez que merecido premio para la escuadra pinatarense. Se había sido superior, con un dominio imponente y sin apenas ceder oportunidad al equipo azulgrana. No obstante, en las pocas ocasiones de las que gozaron los locales se demostraba la calidad y el daño que podían hacer con muy poco. En un abrir y cerrar de ojos montaban transiciones rápidas que hacían emplearse a fondo a la zaga pinatarense y a un imperial Diego Torres.
La felicidad del primer tiempo contrastó con el derrumbe del segundo. Nada salió y el partido se escapó ante un Barça Atlètic que achuchó de lo lindo desde la reanudación del partido. Los pinatarenses aguantaban el tipo y trataban de responder con buenas acciones combinativas que no acababan en el tercero, pero en cinco minutos para olvidar el cuadro azulgrana le dio la vuelta al marcador. Sergi Viedma recortaba distancias a los ocho minutos del segundo tiempo, lo que suponía el punto de partido al subidón que esta vez iban a disfrutar los locales.
Alberto Saura era expulsado al ver la segunda tarjeta amarilla en el minuto 31, algo que supo aprovechar el filial barcelonista. Los minutos de superioridad le dieron el empate al conjunto local, que completó la remontada apenas un minuto después. Pol Cano y Jordi Sánchez fueron los autores de los goles que suponían una fuerte y dolorosa estocada para los de San Pedro del Pinatar.
Tocaba remar a contracorriente y con todo se fue en busca del empate, especialmente con la salida de Chus Blázquez con la elástica de portero-jugador. No fue suficiente, esta vez tampoco cayó la fortuna de lado marmenorense. El asedio de los últimos minutos no tuvo premio y el final del partido dejaba el amargo sabor de la derrota en la familia pinatarense, que ni mucho menos va a bajar los brazos ahora. Es un momento que requiere máxima unión para revertirlo y toca demostrar la fortaleza de un equipo y una afición que ni mucho menos se van a rendir. El duelo de la próxima semana en casa, último partido del año, supondrá una nueva oportunidad de reencontrarse con el sabor de las victorias.
