El cuadro marmenorense se tiene que conformar con un punto al ver que la victoria se escapa entre las manos a escasos 28 segundos del final
La épica no siempre juega a favor. Esta vez deja un cruel final para Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles. El cuadro pinatarense sale de Móstoles con el amargo sabor de haber perdido dos puntos en los últimos segundos, pero con el orgullo de un nuevo día de máxima lucha y entrega arropados por una afición que lleva su pasión por toda España. El 2-2 final supone el cuarto partido consecutivo puntuando para los marmenorenses, que se mantienen con comodidad en la zona de playoff tras haber puesto contra las cuerdas a un rival directo como es MRB FS Móstoles.
Nadie había conseguido sacar el triunfo del Pabellón Eva Manguán en lo que llevamos de curso y con la intención de ser el primero en hacerlo llegaba el cuadro de San Pedro del Pinatar a tierras mostoleñas. El equipo sobre la pista y los aficionados desplazados desde la grada querían ser los primeros en profanar el feudo de MRB FS Móstoles. No pudo ser, pero cerca se quedaron. Una segunda mitad que acaparó toda la acción goleadora estuvo a punto de acabar en un nuevo estallido de júbilo entre la parroquia pinatarense.
Todo se quedó para el segundo tiempo porque los primeros veinte minutos dejaron un sorprendente marcador de 0-0, algo nunca visto esta temporada en partidos de la escuadra marmenorense. No fue por falta de empeño y de ocasiones, sino por unas defensas que superaron a ataques con intención, pero sin la puntería matadora que abriera el marcador.
Hasta cerca del ecuador del segundo acto no llegaron los tantos, pero la espera mereció la pena. No es que se destapara el tarro de las esencias, es que se volcó y desparramó. En apenas dos minutos se vieron tres goles. Chus adelantaba a los visitantes, Aarón Chamorro respondía con el 1-1 y Jorge Espín volvía a golpear adelantando de nuevo a los de Dani Martínez. En un abrir y cerrar de ojos, casi sin tiempo para celebrar, el partido cambiaba y volvía a cambiar.
De la locura se pasó a minutos de presión por parte de un MRB FS Móstoles que iba volcando el juego hacía portería rival y de resistencia para un Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles que repelía los intentos locales. La presión todavía fue a más cuando el conjunto mostoleño sacaba el portero-jugador a falta de cinco minutos para el final del choque.
Las cosas parecía que volvían a pintar muy bien para el equipo de San Pedro del Pinatar. Las jugadas se sucedían a la par que el sufrimiento crecía, pero la contención era buena. Los de casa no encontraban la vía del gol y la escuadra de Dani Martínez volvía a hacer gala de un brutal ejercicio de defensa coral y comprometida. Todo marchaba siguiendo un guion propicio de victoria, pero la crueldad golpeó con dureza en los últimos instantes. Un jarro de agua gélida cayó sobre los marmenorenses cuando Suko, a 28 segundos del final, anotaba el gol que subía el 2-2 al electrónico.
La victoria se escapó entre las manos cuando ya se tocaba con la punta de los dedos, pero lo que queda es el orgullo de ver a unos jugadores competir como jabatos un día más. La unidad, el compromiso y la solidaridad de una plantilla que es una piña han puesto al límite la resistencia del Pabellón Eva Manguán, pero la épica de los últimos instantes hoy se volvió en contra y jugó una mala pasada a Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles. No obstante, cuarto partido sin perder y llama de la ilusión bien ardiente de cara a todo lo que se viene.
