La falta de contundencia en las áreas condena a los pinatarenses

Duro revés para Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles en la visita a Sala 5 Martorell. Los pinatarenses se dan de bruces tras empezar ganando un encuentro en el que costó mucho abrir la lata y que se acabó escapando en dos acciones puntuales que condenaron al equipo de Dani Martínez. El 2-1 final deja al conjunto de San Pedro del Pinatar sin poder asaltar la tercera posición y con la plaza de playoff pendiente de certificar maetmáticamente.

Costó un mundo romper la igualdad en el marcador. Tanto como para que el encuentro se fuera al descanso sin que ninguno de los dos contrincantes fuera capaz de hacer el gol que abriera la lata. La partida de ajedrez en la que se estaba convirtiendo un encuentro con mucho en juego no tenía a nadie que consiguiera imponer su ley, a pesar de los continuos esfuerzos marmenorenses. Bien plantados y con la sensación de que afinando un poco el colmillo en los últimos metros se podía hacer mucho daño se marcharon los de Dani Martínez a vestuarios.

Vaya si se podía hacer daño. La segunda mitad arrancó eléctrica, pero los postes salvaron en varias ocasiones al equipo martorellense. Tanto iba el cántaro a la fuente que se acabó rompiendo con el gol de Juanfran Botía, el primero en su cuenta particular esta temporada, a los seis minutos de la reanudación. Poco duró la alegría pinatarense, porque todo lo que había costado construir la ventaja en el marcador se rompió en mil pedazos con el tanto de la igualada, obra de Arnau Graell apenas un minuto después del 0-1.

A peor fue la cosa cuando, después de que la fortuna de cara al gol siguiera dándole la espalda a Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles, llegó Sala 5 Martorell y le terminó de dar la vuelta al marcador con el gol de Akim a nueve minutos del final. Parecía increíble, pero era cierto. El partido se había complicado en un abrir y cerra de ojos, en dos acciones aisladas que tuvieron desenlace fatídico para los pinatarenses, mientras estos veían como sus continuos ataques finalizaban sin el premio del gol. Tocó intento de remontada, pero esta vez no pudo ser. El corazón se iba imponiendo a la cabeza con el paso de los minutos, que hacían caer las esperanzas de sacar algo positivo de Martorell. Ni el juego de portero-jugador pudo evitar una cruel derrota en tierras martorellenses.

Los fallos puntuales lastran a un equipo que vuelve a demostrar su ambición y ganas de ir siempre a por el rival, pero que esta vez pecó de falta de contundencia em ambas áreas. El viaje de vuelta a San Pedro del Pinatar es sin botín, pero con la tranquilidad de que el camino sigue siendo el indicado, a pesar de que surjan piedras que superar. Esta familia las superará, como siempre ha hecho. La mejor oportunidad para hacerlo, el próximo sábado en el duelo en casa, en el fortín llamado Príncipe de Asturias.

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