Un equipo arropado por 150 almas en la grada tratará de sacar billete para la final del playoff de ascenso

Los sueños en 40 minutos. La ilusión de todo un pueblo. Un momento jamás antes vivido y que ahora se presenta como la gran oportunidad de la historia. Nunca antes la final para pelear por el ascenso a Primera División estuvo a tan solo un paso. Nunca antes San Pedro del Pinatar vio tan de cerca la opción de meterse entre la élite del fútbol sala español. Nunca antes la familia pinatarense se midió de tú a tú ante rivales de tal calibre, ante equipos que han forjado su grandeza en las cotas que quiere alcanzar la entidad marmenorense. Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles tiene este domingo, a partir de las 17:00h, la oportunidad de meterse en la final del playoff de ascenso. Para ello, tendría que sumar el segundo punto de la semifinal venciendo nuevamente a Heredia 21 Málaga Ciudad Redonda FS. No obstante, de no vencer, se presentaría una segunda opción el próximo martes en el Príncipe de Asturias.

Las dos balas en la recámara las tiene el conjunto de Dani Martínez porque la semana pasada se llevó el primer asalto de la semifinal con un ajustado 6-5. Tocó acabar sufriendo de lo lindo, pero ese triunfo con buena parte del choque de gran brillantez sobre la pista, hace que sea el cuadro malagueño el que no tenga red, el que esté obligado sí o sí a ganar dos partidos si quiere estar en la final. Por su parte, en la escuadra de San Pedro del Pinatar, la ilusión sigue yendo por bandera al ver que, a pesar de no ser favoritos por estructura o historia, se van subiendo los peldaños que llevan a alcanzar los sueños.

La batalla de este domingo en Carranque será la cuarta vez en la que se vean las caras ambas entidades en lo que va de curso, con la incertidumbre de comprobar si el guion cambiará a la cuarta o se mantendrá similar al de los tres anteriores enfrentamientos. En todos ellos los de Dani Martínez abrieron brecha en el marcador para acabar sufriendo al tener que sostener durante buena parte del tiempo el juego de cinco de los malagueños, pero, por fortuna, el triunfo acabó cayendo del lado marmenorense en las tres ocasiones. Si hay que sufrir de nuevo y tener el mismo final, la familia pinatarense lo firma con los ojos cerrados.

Factor determinante en este encuentro será la grada, porque los sueños no viajan solos a Málaga. Van en comitiva, en una gran comitiva, la mayor de la historia en el club. Unos 150 aficionados teñirán de azul y verde las gradas del Pabellón de Carranque. Cuando una ilusión te mueve no importan los kilómetros, lo único que se te pone entre ceja y ceja es aprovechar la oportunidad de acercarse al objetivo más ambicioso por el que jamás se ha peleado. Ellos serán el mejor motor para un equipo ya de por sí concienciado con la idea de escribir otra página dorada en la historia del club.

Si hay que hacerlo, que sea juntos. SI la historia aguarda, que la encontremos juntos. Si toca celebrar, celebraremos juntos. Si toca sufrir, sufriremos juntos. Y si, por desgracia, toca caer, caeremos juntos. La fusión que se ha creado entre equipo y afición vivirá otro día para el recuerdo pase lo que pase. Poder disfrutar de aquello con lo que hace años ni soñábamos es ya de por sí un premio enorme para el Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles. No obstante, como ni la ambición ni los sueños permiten conformarse, se quiere más. La sed de ganar no se sacia cuando delante está la opción de seguir ganando. Hacerlo por un billete a la final del playoff y en familia, los ingredientes que terminan de anunciar una batalla por todo lo alto en tierras malagueñas, esas que serán testigo de la pasión pinatarense.

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