Dolorosa derrota de los pinatarenses, que ya solo piensan en ir a por la remontada
Crueldad máxima en el desenlace del primer punto de la final del playoff de ascenso. Difícil describir un guion con final tan traumático. Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles cae ´in extremis´ por 4-3 tras un encuentro vibrante en el que logró darle la vuelta a un gol adverso pero acabó claudicando en unos últimos minutos fatídicos frente a Wanapix Zaragoza. Finalmente, el gol de Adri Ortego a poco más de un minuto del final pone por delante en la serie a los zaragozanos y obliga a los pinatarenses a ir de remontada.
Lo del inicio de partido fue una auténtica partida de ajedrez en la que ninguno de los dos contendientes lograba asestar golpes a su rival. Eran tímidos los ataques, sin terminar de encontrar una vía clara por la que hacer daño al rival. Los locales tenían la posesión, pero sin terminar de hincar el diente, mientras que el equipo marmenorense trataba de encontrar el gol a través de transiciones rápidas. Un Nano eléctrico y un Pablo Ibarra insistente eran las principales amenazas de los de Dani Martínez, vertiginosos en cada contraataque.
Cuando parecía difícil romper la igualada antes del descanso, Braseco encontraba el hueco en la defensa marmenorense y definía cruzado una ´picadita´ que acabó convirtiendo en el 1-0 a favor del conjunto maño. Mazazo antes del descanso para un Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles, que merecía algo más pero que se veía obligado a poner la remontada entre ceja y ceja.
No es problema ponerse en ´modo remontada´ para los marmenorenses y así se hizo. Nano elevó su espectacular actuación con el tanto del empate cuando apenas había transcurrido un minuto tras la reanudación. Su gran definición a la carrera por banda derecha abría un camino al que se iba a sumar Juanfran Botía cinco minutos después, con una poderosa arrancada por el carril central y otra gran definición en el mano a mano ante el guardameta rival.
En la cresa de la ola el ´soufflé´ bajaba con la expulsión de Nano, que vio la segunda amarilla estando en el banquillo. También vio el camino de los vestuarios Augusto, en su caso con una roja directa por un golpe a Juanpi. Los dos minutos de superioridad fueron un asedio por parte de la escuadra de San Pedro del Pinatar, pero las paradas salvadoras de Iván Bernard negaron el gol una y otra vez.
La pizarra sí que encontró la vía del tanto para llevar el delirio a la familia pinatarense, ruidosa en todo momento y haciendo valer ese cerca del centenar de almas que se dejaban la garganta por los suyos. Pablo Ibarra sacó la caña para pescar un gran servicio de Josema y hacer a puerta vacía el 1-3 a cuatro minutos del final.
A la desesperada y prácticamente sin red empezó a intentarlo el cuadro local, con el juego de cinco desplegado sobre la pista a cinco minutos del final. En una de las primeras acciones con portero-jugador Miguel Lahoz hizo el 2-3 a falta de cinco minutos para el término del choque. Otra acción con juego de cinco dio resultado a los de Jorge Palos, esta vez forzando una falta indirecta que definió Adri Ortego con un zapatazo directo a la red.
La valentía y ambición de los marmenorenses les llevó a ir con todo a por la victoria, con Juanpi saltando con la elástica de portero-jugador a poco menos de dos minutos del final. Treinta segundos después, tras una jugada hilvanada con calma por parte del cuadro de Dani Martínez, los zaragozanos lograron interceptar el cuero y Adri Ortego se sacó una volea de primeras que se acabó colando en la portería visitante. 4-3 y jarro de agua fría para un equipo que no merecía tal castigo.
El dolor momentáneo que se siente pasará, pero el orgullo y la cabeza alta de ver la manera en la que ha competido la familia pinatarense no se borran, siendo el mayor motivo para creer en una remontada que pasa por el Príncipe de Asturias. El templo pinatarense, ese que tantos milagros ha visto, se pone de gala para presenciar la mayor de las obras, el inicio de la remontada de todo un pueblo.
