Triunfo de entrega y sufrimiento para prolongar un inicio de 2026 prácticamente perfecto
Victorias son amores. San Valentín se lleva su celebración especial con una nueva tarde de espectáculo y felicidad en el Príncipe de Asturias. Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles no falla a su cita con el triunfo, la cual se da por cuarta vez en los cinco partidos que llevamos en este 2026. Darle la vuelta a un marcador inicial adverso y ponerle el toque de sufrimiento final dejan un sabor de boca exquisito en los paladares de la parroquia pinatarense. El 4-3 final es el reflejo de un día de briega y sacrificio para doblegar a un correoso Avanza Jaén Paraíso Interior.
No empezaban bien las cosas para la escuadra local, pero ya acostumbran a demostrar que eso no es ningún problema. Los de Dani Martínez las tuvieron de todos los colores en unos primeros compases de avasallamiento a la portería defendida por Conejo. El guardameta de los jienenses sacó un recital de paradas para negarle el gol en numerosas ocasiones al conjunto local, que, para colmo, encajaba el 0-1 en uno de los primeros acercamientos visitantes. Baez abría la lata a los cinco minutos de partido, lo que ponía a los marmenorenses a remar a contracorriente.
El hechizo mágico del Príncipe de Asturias se volvió a activar automáticamente para volver a perpetrar una de sus obras maestras. Activado el modo remontada, Juanpi se encargó de abrir camino con un fusilamiento a la meta visitante. El capitán pinatarense se sacó una volea espectacular de primeras para poner el empate con un auténtico golazo sólo a la altura de los mejores. Eso era en el minuto ocho, antes de que se atravesaran unos minutos de compás hasta el segundo de los locales. Ese tanto para darle la vuelta al marcador llegaba justo antes del descanso, aprovechando un doble-penalti forzado por Nano. Chus no falló y puso el 2-1 con el que parecía que se podía alcanzar el descanso, pero los jienenses volvieron a dejar claro que iban a plantar batalla de la buena. Jackson se inventó un golazo de primeras, sin dejarla caer y sin casi ángulo, que mandaba el partido al descanso con tablas en el electrónico.
El segundo tiempo dejó un nuevo arranque enérgico del conjunto pinatarense, pero sin fortuna a gol. Por falta de insistencia no fue. Pablo Ibarra gozó de un par de oportunidades, pero escasos centímetros le separaron del gol en su debut. El ambiente en el Príncipe de Asturias iba a más, la ola cada vez se hacía más grande hasta que llegó a romper cuando se rozaba el ecuador del primer tiempo. Dos goles en apenas un minuto elevaron a la familia pinatarense al éxtasis que ya casi acostumbra a aparecer por tierras marmenorenses cada vez que hay partido en casa.
Jorge Espín y Josema fueron los encargados de dejar el partido encarrilado. Sus goles prácticamente seguidos, casi sin tiempo de reacción para los visitantes, colocaban el 4-2 y la euforia en el templo. La contienda estaba encarrilada, pero ni mucho menos vista para sentencia. Avanza Jaén Paraíso Interior no había dicho su última palabra. Joseliyo aprovechó una jugada embarullada en el área local para acabar marcando el 4-3 y, a partir de ahí, a la escuadra marmenorense le tocaba ponerse el mono de trabajo. La construcción del muro defensivo comenzaba por una zaga sólida, sin apenas grietas, y terminaba con un inspirado Diego Torres. El cancerbero madrileño dejó unos últimos minutos de recital, en los que negó el gol en repetidas ocasiones al equipo visitante. Un día más salvador, respondiendo cuando más se le necesitaba y siendo vital en el triunfo de los suyos.
Demostrado queda que la familia pinatarense sabe bailar, divertirse y sufrir cuando toca. La mezcla de esas sensaciones da como resultado unas citas que dejan la felicidad impregnada en las almas de una parroquia que no para de llevarse alegrías. Nadie para a Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles. Dieciseis de los últimos dieciocho puntos. Invictos en 2026. Rozar la perfección y tener un hambre de triunfos insaciable es lo que hace que la llama esté bien prendida y no haya antídoto que logre sofocarla.
