El pívot madrileño se convierte en el segundo refuerzo invernal para el equipo de Dani Martínez

Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles informa del acuerdo alcanzado con Pablo Ibarra para su vinculación al club, lo que le convierte en el segundo fichaje del mercado invernal tras la llegada de Meira. El pívot llega procedente de Primera División, más concretamente del Alzira FS, equipo en el que ha militado durante el último año y medio.

El nuevo integrante de la familia pinatarense es natural de Madrid, pero con ascendencia paterna uruguaya, lo que le permite ir convocado de forma habitual con la selección charrúa. A sus treinta años, es más que reconocido en el panorama nacional del fútbol sala, pues su trayectoria cuenta con un dilatado bagaje tanto en Primera como en Segunda División.

Los primeros pasos de Pablo Ibarra en el mundo del fútbol sala llegaron en su Móstoles natala, donde se formó en la cantera de PSG Móstoles. En 2009 dio el salto a CDE RIvas 95, para posteriormente marcharse a Las Rozas Boadilla. La primera salida de la Comunidad de Madrid llegó en 2014, año en el que fichó por Osasuna Magna. Regresó a Rivas y estuvo dos temporadas, antes de poner rumbo a Levante UD FS. La elástica granota la defendió durante la primera mitad de la campaña 2018-2019, ya que en ese mercado invernal recaló en las filas de BeSoccer CD UMA Antequera, también ese año en la élite del fútbol sala español.

Viña Albali Valdepeñas y Ribera Navarra FS fueron las siguientes entidades que disfrutaron de contar con Pablo Ibarra entre sus filas. Tras su salida del cuadro de Tudela, recaló en el Benavente, donde completó la campaña más goleadora de su trayectoria deportiva. Ni más ni menos que 42 goles para convertirse en el máximo goleador de la Segunda División en la campaña 2021-2022. También destacables fueron sus estadísticas en Leganés FS, el siguiente equipo por el que pasó y en el que marcó un total de 26 goles durante el año y medio que defendió la elástica pepinera.

El ascenso se resistía a pesar de sus méritos, hasta que llegó a Wanapix Zaragoza, donde sí que pudo conseguirlo, algo que también se repetiría al año siguiente, esta vez con Alzira FS, llegando a competir con los alcireños en Primera División, desde donde ahora recala a San Pedro del Pinatar.

Su dilatada experiencia, sumada a su voracidad goleadora hacen que Pablo Ibarra se convierta en un refuerzo de relumbrón para una plantilla ya de por sí con muchos quilates. Más peso y dinamita para aumentar todavía más la capacidad anotadora de los de Dani Martínez. La familia pinatarense recibe a uno de los grandes fichajes del mercado invernal, que promete hacer las delicitas del Príncipe de Asturias. Si la segunda vuelta ya se presentaba apasionante, ahora más con la llegada de Pablo Ibarra, un nuevo artillero en San Pedro del Pinatar.

Deja una respuesta